El caballero recorrió medio mundo en busca del sueño que tuvo el día de la jura.
Descubrió y gobernó ínsulas, mató dragones, salvó princesas, se casó con la más bella, tuvo hermosas hijas y valerosos hijos, pero le faltaba algo, no sabía qué.
Muy anciano volvió a su tierra, al castillo de su padre. Se tendió en su vieja cama, miró hacia la ventana y divisó una estrella en el cielo. Sonrió, cerró los ojos y comenzó a soñar.